Una Conciencia Transparente

El presente trabajo fue elaborado tomando como base la lectura del breve pero profundo texto de Luis Palau: “Una Conciencia Transparente”

A. La Aparición de la Mancha

Independientemente de las controversias conocidas en los planteamientos de las distintas corrientes psicológicas que intentan explicar la conducta y la personalidad (psicoanálisis, conductismo, Gestalt, etc.), para fines prácticos podemos asumir que la conciencia es la capacidad del sujeto para darse cuenta de lo que está bien o mal. Así, la conciencia constituye valoraciones del instante que acontece, y que permiten al individuo percibirse a sí mismo como alguien capaz de modificar su entorno o por el contrario, como alguien sujeto a restricciones que lo rebasan o lo superan. Se dice que tenemos conciencia o tomamos conciencia, en la medida en que somos capaces de saber, advertir o darnos cuenta, de lo que sucede ya sea en lo que es propio de nuestro mundo interior o bien en lo que es el mundo exterior y que termina reflejándose en nosotros a través de las concepciones que construimos. La conciencia posee propiedades perfectamente identificables: dinamismo, unidad o totalidad, subjetividad, intencionalidad y conocimiento certero. La conciencia así, predispone a las personas a actuar de manera equilibrada en consecuencia, entre su cosmovisión y los hechos percibidos en el presente. En el mismo tenor de ideas, sólo les está dispensado a los niños de edades tempranas, la posibilidad de realizar acciones sin apercibir la gravedad de sus consecuencias, pues la toma de conciencia implica grados de madurez que se encuentran en proceso de gestación.

Así, podemos referirnos a una Conciencia Transparente, como una conciencia limpia de malos recuerdos, de miedos (como el de la soledad o a lo desconocido), y de sensaciones o sentimientos de culpa. Muchas personas tarde o temprano llegan a encontrarse con una encrucijada en sus vidas, resultado de las decisiones (buenas o malas) que tomaron en su trayecto.

B. Una Mancha que no se Puede Quitar

Llegado a tal punto, plantean a sus parejas, a su mejor amigo(a), a su consejero, a su confesor, a su psicólogo o a su psiquiatra, la situación con frases como: “es necesario que nos demos un respiro y que por lo tanto nos separemos por un tiempo”, “necesito darme un tiempo para encontrarme conmigo mismo”, “es necesario que me tome un descanso para reorientar mi vida y redefinir mi porvenir”, “necesito realizar un viaje que me permita reflexionar y autoanalizarme”. Pero, ¿qué significado encierran estas frases?, ¿qué nos quieren decir las personas que las utilizan?, ¿a qué se refieren? y ¿por qué a algunos los conducen a tener que consultar a un psicólogo o analista? Usualmente, lo que sucede es que existen culpas no resueltas radicadas en la conciencia. Sin embargo, los profesionales de la psicología reconocen que tras años de experiencia y estudio, pueden lograr que el individuo enfrente sus problemas, diagnosticar y descubrir las raíces del mismo, señalar posibles escapes, pero que a fin de cuentas no pueden ir más allá de ciertos límites y que por lo tanto: no pueden quitar la culpa ni limpiar la conciencia.

C. ¿Cómo fue que apareció la Mancha?

¿Qué sentimiento profundos incrustados en la conciencia son capaces de provocar un quebrantamiento emocional?. Generalmente, la mancha es resultado o consecuencia de: una insatisfacción por deseos no cumplidos, decisiones equivocadas o de acciones no meditadas, falta de templanza, entereza o valor para hacer valer un derecho, la reiteración para no poder superar sentimientos de minusvalía, inseguridad o falta de confianza en sí mismo, o una actitud incorrecta al responder de manera inadecuada ante una situación emergente o urgente, voluntad insuficiente para superar alguna adicción, infidelidades conyugales, etc. Cual quiera de las situaciones anteriores lleva al reconocimiento de una actitud de irresponsabilidad que cada vez nos lleva más barranco abajo hasta quizás tocar fondo en el peor de los casos, y que en ocasiones conduce a intentar evadir la situación o a intentar ocultar una conciencia contaminada y manchada. Lo más trascendente, es que el sujeto se siente agobiado por un sentimiento de culpabilidad en su conciencia a causa del pecado y vacíos espirituales provocados por el fracaso.

D. ¿Cómo suele reaccionar el Manchado?

¿Cuáles son las reacciones típicas o conductas manifiestas de una persona con sentimientos de culpa o falto de una conciencia transparente? Mencionaremos solamente algunas de las más comunes:

  1. Hostilidad. La persona manifiesta: violencia (verbal, física o actitudinalmente), agresividad hacia los demás, una amargura constante, desdén por lo novedoso, desprecio por los semejantes, prejuicios y fanatismos, necedad, lenguaje grosero que destila veneno y trata de destruir a los demás ofendiéndolos o acusándolos falsamente (intriga), sentimientos de superioridad, cretinismo, presunción y machismo, y hasta ensimismamiento, aislamiento, introversión, quietud y silencio; conductas con las cuales trata de ocultar sus fracasos, culpabilidad, y desequilibrio emocional.

  2. Alcohol, drogas, vicios o adicciones. Al no poder resolver sus problemas de conciencia, la persona culpable busca atajos equivocados para evadir su responsabilidad y culpa, sus respuestas “naturales” son del tipo: “canto para no llorar”, “me emborracho para olvidar”, “la vida es tan corta que hay que disfrutarla”, “hay que darle vuelo a la hilacha mientras se pueda”, etc.. Estas opciones para tratar de olvidar o borrar las manchas, son efímeras y no logran la eliminación definitiva de las culpas, además de que llevan a otra etapa de culpabilidad: la del vicio o adicción con los que se ha querido limpiar la conciencia.
  3. Falsa acusación de sí mismo. Generalmente, cuando alguien comete una falta, no dice: “Lo que hice está mal”, “debo arreglar mis cuentas y pagar mis deudas”, “debo aprender a pedir perdón y perdonar a los demás”, “debo disciplinarme”, “necesito redefinir mi cuerpo como un templo y respetarlo”, pero sobre todo: “debo pedir perdón a Dios”. Por el contrario, la persona se autoacusa, en vez de señalar la verdadera debilidad, o sea su pecado, empieza tratando de justificarlo, señalando causas falsas o recurriendo a extrañas explicaciones y argumentaciones, indicando excusas y pretextos sin valor: “así soy yo”, “así nací”, “mi mal carácter lo heredé de mis padres”, “es por mi temperamento”, “es que soy bipolar”, “así somos los mexicanos”, “todo mundo hace lo mismo”, “así somos todos”, etc.

    Nosotros: ¿también tenemos la costumbre de buscar soluciones falsas a problemas verdaderos?, ¿Nos autoacusamos de cosas sin importancia o tal vez muy importantes, olvidando señalar la verdadera enfermedad?
  4. Acusación de terceros. Otro tipo de reacción de la persona cuyo espíritu se encuentra envenenado por la amargura es atribuir la culpa a otros, esto jamás nos conducirá a la solución del problema. La Sagrada Biblia nos dice en:

    1 Juan 1: 5-10 Dios es Luz



    1. 5. Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.

    2. 6. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;

    3. 7. pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo, nos limpia de todo pecado.

    4. 8. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

    5. 9.Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
    6. 10.Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.


    Es en la Palabra de Dios donde encontramos el camino para una conciencia transparente. La sangre de Cristo limpia la conciencia.
    ¿Usted ya tiene limpia la suya? Gracias a Dios que Él ha limpiado la mía, y esto puede ser una realidad para todos nosotros.


E.Cambiando la Mancha de Lugar


El hombre “moderno” que necesita resolver el problema de una conciencia sucia y corrompida, con frecuencia cae en las tentaciones de soluciones equivocadas.

  1. El “Shock eléctrico”. Sacude la memoria pero no limpia la conciencia, ésta no se puede limpiar ni transformar por este medio y por lo tanto no conduce al camino deseado.
  2. Aprenda a Soportar su Problema. Esto no es una solución, es sólo una falsa terapia. ¿Soportar el problema?: Soportar significa vivir con algo o alguien que no queremos ni deseamos, es aceptar “cargar” en nuestras espaldas algo que nos molesta, que nos hiere, que nos lastima y que va a estar allí, por el resto de nuestra existencia. El ser humano no fue creado para vivir con una conciencia sucia. Soportar es simplemente incrementar el dolor.
  3. La Justificación. Consiste en cambiar la mancha de lugar justificando los actos, racionalizando y explicando el por qué del comportamiento: ”fue un momento de debilidad”, “los dos tuvimos la culpa”, “sucedió por esto o aquello”. Esto no es la solución sino otro remedio falso para el problema del quebrantamiento emocional y la conciencia contaminada. Cuando a una persona con la conciencia contaminada le pedimos que justifique su proceder, Sólo intensificamos su sentimiento de culpa. Otra falsa solución es intentar lavar la culpa del no creyente convenciéndole o convenciéndose de que lo que hizo no es malo ni pecaminoso, al persuadirle de hacer caso omiso de las tradiciones de la religión. “Modernizar” o “contemporizar” la culpa, no limpia la conciencia. Otra falsa solución es generalizar el mal: “es humano equivocarse”, “no está solo en este problema”.

    La respuesta silenciosa (no audible) del que viene acongojado es: “¿y a mí qué?”, ¿qué me importa que los demás estén en la misma situación?”. “Lo que me interesa es resolver mi problema, mis ofensas, mis culpas y mi conciencia que no me deja dormir en paz”.
    Mostrar el mal general no resuelve el conflicto.
  4. La Magia. Y bueno en el extremo de la desesperación, hay quienes acuden a “lectores” de cartas, de residuos de café, de la palma de la mano, del futuro, a la iridiología, a la astrología, al horóscopo, a técnicas “alemanas” de imanes, a técnicas “francesas” de luces de colores, a las magias, chamanes, curanderos, brujos y demás.

Ninguna de estas “soluciones” descongestiona el sentimiento de culpa.


F. Alguien interesado porque la Mancha no se Quite


Existe un adversario implacable, un enemigo que no descansa y cuyo principal interés radica en que no lavemos nuestras culpas. Satanás quiere que escondamos nuestras ofensas y mal proceder, nuestros pecados.


Efesios 2:2 nos dice que Satanás es el
príncipe del imperio del aire, quien ahora mismo está operando en el corazón de los que se rebelan contra el señor

Juan 8:44 Jesús dijo que:
Desde el principio el diablo ha sido un asesino y un enemigo de la verdad

Juan 10:10
La Biblia también afirma que Satanás es el ladrón y que:
el propósito del ladrón es robar, matar y destruir

A los ladrones les agrada la noche, las tinieblas, hacer todo a escondidas, y les encanta que uno esconda sus ofensas, que las oculte, que no salgan a la luz ni las confiese, sino que sean enterradas en el subconsciente, en lo más profundo de nuestro ser. En otras palabras, el diablo quiere destruirnos. Si ya nos diagnosticamos el problema pero no encontramos alivio, descanso, paz ni perdón, y reaccionamos negativamente; si hemos intentado las soluciones falsas, . . . entonces está presente un enemigo implacable, Satanás, intentando a como dé lugar, destruirnos.


G. Dios Ofrece Libertad


Sin embargo hay buenas nuevas, aún existe la esperanza y esto es lo positivo: Dios nos Ofrece Libertad de todo aquello que impide nuestro crecimiento y maduración espiritual y emocional. La Biblia nos dice en Gálatas 5:1Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”. Cuando entregamos nuestra vida a Cristo, cuando creemos en Él de todo corazón y le recibimos en nuestro ser por la fe, Cristo nos da libertad de conciencia. Una persona puede estar pasando por la peor de sus desgracias y sin embargo tener una conciencia transparente y libre porque la sangre de Cristo le limpia de todo pecado, pues le ama y ofrece libertad a todo espíritu quebrantado. Si nos sentimos agobiados, envenenados por la amargura, la indisciplina y la irresponsabilidad, y hemos buscado soluciones falsas sin encontrar respuestas, Dios nos ofrece libertad.


H. ¿Nuestra vestidura quedará libre de Manchas para siempre?


Para que esto suceda sería necesario que por siempre estuviésemos limpios de pecado. Pero entonces ¿todos nosotros tenemos culpa? Sí. Todos hemos vivido y seguiremos viviendo con sentimientos de culpa por sobradas razones. La Biblia declara en Romanos 3:23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”, lo que nos dice que ninguno de nosotros alcanza el glorioso ideal divino, sin que esto signifique que no debamos procurarlo. Es decir, todos hemos tarde o temprano roto los mandatos de Dios y por lo tanto no podemos alcanzar la perfección que Él esperaba del ser humano: somos culpables, pero no tenemos por qué seguir siéndolo. Esa es la clave. En 1 Juan 1:6-7 la Biblia nos dice: “Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad 7. Pero si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.


I. Limpiando la Mancha


Para abrir nuestro corazón a Cristo en busca de una conciencia transparente, hay que lograr tres cosas necesarias: la confesión, el perdón y la restitución

  1. La Confesión ha de ser primero que nada, . . . a Dios; pues en 1 Juan 1:9 leemos: “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.
  2. El Perdón es resultado de la confesión hecha de todo corazón y con toda honestidad, fe y comunión con Dios, pues resulta que la confesión se hace A Dios, y el perdón viene DE Dios, de modo que para lograr ese perdón es condición necesaria estar en perfecta comunión con Él.
  3. La Restitución es arreglar nuestras cuentas con las demás personas, pero sobre todo con Dios, solo la limpieza de nuestras ofensas a ambas partes nos traerá paz y una conciencia libre de mancha y contaminación; dicho de otra manera, no basta con confesarle nuestros pecados a Dios, tenemos que ir con la persona contra quien hemos pecado, pedirle perdón, restituir lo que debemos, resolver el problema que hemos creado, el mal que hemos hecho o el dolor que hemos causado; esto nos permitirá gozar de una conciencia transparente. La Biblia en Santiago 5:16 nos dice: “confesad vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho

J. Somos libres... ¿y entonces?

Dios nos libera pero, ¿en qué sentido?, ¿qué resultados trae consigo el hecho de tener una conciencia transparente, y por tanto, gozar de libertad espiritual, intelectual y moral?

Cuando confesamos nuestros pecados a Dios, Él nos perdona. Nosotros en respuesta, tratamos de enmendar el mal con el prójimo, y luego somos libres. Libres internamente. Libres ante Dios. Libres ante los hombres. La conciencia ya está en paz, pero ¿somos libres para qué? Para crecer en por lo menos siete áreas:

1. Seremos Libres de confusiones acerca de Dios
2. Podremos Tomar decisiones acertadas
3. Tendremos poder para enfrentar futuras tentaciones
4. Libres para edificar amistades profundas
5. Tendremos libertad para aconsejar a otros
6. Seremos libres para vivir felices
7. Día a Día creceremos espiritualmente

- Autor: Mtro. Mario Vázquez


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2 comentarios:

Anónimo dijo...

quiero mas información.por favor , este es ji correo electrónico: lorena1070@hotmail.com
espero gracias.

David TTT dijo...

Hola
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