La mayoría de los integrantes de una iglesia, no se sienten aceptados debido a su apariencia física, que desafortunadamente, en muchas iglesias, es el factor determinante de la profundidad de la relación con Cristo.


Sabemos que nada tiene que ver la apariencia en sí misma. Pero ¿qué hay del rechazo y la discriminación? Existen grandes grupos de jóvenes y adultos que no entran en la medida del panorama aceptable y son relegados por no llenar las expectativas

para los líderes de la iglesia.


Cómo podrían integrarse a sus ministerios y crecer en labores dentro de la misma estructura, si nunca están ¨preparados¨ para ejercer tal ministerio por el aspecto de sus ropas o su gusto por la vestimenta excéntrica.(hay sus excepciones).

En mi particular punto de vista, eso ha frenado el desarrollo de las ovejas que componen el cuerpo denominado iglesia; ya que la llamada ¨unción¨ sólo está repartida entre unos pocos, que son los sujetos de traje y corbata que se muestran en sus automóviles nuevos aunque estén hasta el cuello de deudas; acompañados además de sus mujeres ¨piadosas¨ o virtuosas que nunca traen un cabello fuera de lugar.


Dicho sea de paso: no todos. Hay algunos que sinceramente aman al pueblo de Dios y se quitan el saco para cubrir al desvalido como si estuviesen cubriendo a Jesús.

Jesús nos enseña a través de su gracia:

"Tuve hambre, y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber; fui forastero y, me recogiste; estuve desnudo, y me cubriste; estuve enfermo, y me visitaste; en la cárcel, y viniste a mi"
(Mateo 25: 35-36)

He sido testigo ocular de ello. He visto cómo los jóvenes y gente diferente trata de integrarse a un grupo, y es tal la decepción al no poder penetrar la barrera del hermetismo, que terminan decepcionados y alejándose.


La palabra de Dios dice claramente:

“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”
Hebreos 12:2

Y así es. No trato de hablar de una doctrina diferente a la de Jesús, sino que la realidad es que estos pequeños grupos reaccionan así precisamente por la falta de crecimiento y orientación espiritual, y entonces eso nos deja en el mismo punto de inicio.


La iglesia es un cuerpo entero, completo; y funcionará como tal cuando quienes conocemos la palabra de Dios y lo que significa para Jesucristo la iglesia: la novia, pura y sin mancha; entre en el funcionamiento para el que fue diseñada.


Sin fariseísmos, ni legalismos que únicamente hacen perder el tiempo por la forma en que abordan las situaciones que solamente con la Gracia de Dios pueden sobrellevarse.


Actuemos con la gracia que Dios ha derramado en nosotros por medio de su hijo y el Espíritu de Dios que nos ayudará incondicionalmente y sin dudar.


Seamos parte de un cuerpo, no un cuerpo en partes!!!.



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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Uff! Me identifico con este tema, he visto mucho eso en la iglesia que asistia antes, de hecho yo fui uno de esos rechados, por mi cabello o por mi apariencia. y me trate de integrar a algunos grupos o ministerios y curiosamente siempre era la ultima persona de enterarse de alguna actividad. Al principio no le tome importancia, pero ya cuando paso el tiempo y la actitud de mis hermanos seguia igual, me canse, deje de asistir a la iglesia, pero como lo mencionas , mis ojos siguen puestos en El, en Ese que me ha rescatado de las garras de seol. Realmente anhelo pertenecer a una iglesia ser parte del cuerpo pero por mas que he buscado no lo he logrado. Gracias por tener este espacio para poder expresar nuestras inquietudes.

Anónimo dijo...

bueno este se me hizo interesante pues la verdad no me ha nacido pertenecer alguna iglesia en especifico, voy de vez en cuando y cuando me nace pero me imagino que si donde quiera va ver gente que siempre esta mas al pendiente de lanzar cualquier critica,en vez de ver realmente el objetivo que en este caso seria, estar unidos por una sola causa que es jesucristo y en vez de ver lo bueno, las reuniones se vuelven una comidilla, porque como dicen una manzana podrida..pudre a las demas y al final de cuentas en vez de ser un lugar agradable,termina siendo todo lo contrario, y el resultado termina siendo el abandono de este lugar!

Anónimo dijo...

de hecho asi es en cuanto al punto de que la gente se cansa de lo mismo, pero los que tienen un llamado y aman la palabra de Jesucristo, resisten muchas cosas en hombre del evangelio, así los débiles y recien llegados alcanzan a ver que aunque también hay errores y defectos en la iglesia,pueden encontrar respuestas a sus problemas y un lugar a donde pertenecer.

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