Los ojos puestos en Jesucristo.


La vida no es fácil para aquellos que están trabajando dentro de la iglesia. Se torna difícil cuando Dios da revelación y dirección a sus profetas, a los pastores y el liderazgo mas próximo y éstos no se toman el tiempo o sencillamente hacen un alto para escuchar de que se trata, o el motivo por qué Dios está advirtiendo algo, la sordera espiritual de hace presente.

Los intereses económicos o incluso los temas relacionados con el poder y la fama son los que mueven ejércitos de pastores, apóstoles, profetas y demás ministerios a formar parte de los grandes movimientos de la historia cristiana.

Hay evidencia clara de que este asunto ha hecho que las personas que acuden al liderazgo y tratan de comunicar un mensaje de Dios, sean pasadas por menos importantes por falta de credenciales o status económico; y como los del liderazgo no atienden a la voz de su discernimiento espiritual, quedan en blanco y siguen adelante con sus planes; han perdido la relación personal con Cristo para saber que Dios efectivamente ha hablado.

La libertad de hablar de los mensajes de Dios a todos sus hijos va disminuyendo poco a poco, al grado de ¨parecer¨, (ya que no es así) que sólo a algunos escogidos son a quienes Dios les habla, volviendo en el tiempo a la época de los sacerdotes del Antiguo Testamento; dejando de lado la obra de la cruz que es el motivo de nuestra salvación y la promesa de vida eterna por medio de Jesucristo.

Indiscutiblemente no se hace esperar el rechazo dentro de dicha congregación, cuando las ovejas que reciben la revelación, son relegadas por falta de credenciales, es duro pero es real , ya estaba escrito así, en la palabra; y qué de los jóvenes? qué nos queda, si los padres están confundidos, los amigos de los padres interesados en un ¨puesto¨ importante; están demasiado ocupados para ponerles atención y los demás no pueden orientarles porque quizá son recién llegados y no saben qué hacer, o están heridos y no tienen fuerzas.

En este período lo único que puedo recomendar es que resistan. Resistan al diablo, resistan a los tiempos finales, y también que perseveren; porque debemos resistir aún con más fuerza a lo que está por venir. Sencillamente porque al resistir a las oleadas de confusión y de maldad, nos hacemos mas fuertes; después de cada embestida adquirimos sabiduría y vemos con otra perspectiva los problemas y aún la soledad congregacional en que a veces habitamos.

Recordemos que como hijos de Dios no estamos solos y aunque en algún momento cualquiera de nosotros se tropiece, estaremos los demás para recordarle que Jesucristo es la roca a la podemos aferrarnos, no porque no sea consciente de ello, sino porque al estar en medio de la crisis se hace difícil ver objetivamente y con paciencia el plan de Dios.


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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es realmente trizte esta situacion, en ocasiones desesperante de ver como los lideres de la iglesia se empiezan a perder y tratar de decirles algo y tratarlos de hacer que recapaciten y mno escuchan, te hacen menos. Creo que la mejor posicion que uno debe de tomar , ya no es criticandolos, sino orar por ellos para que su vista sea devuelta. y a uno le queda apegarse mas a dios y a su palabra, buscarlo a El para no ser confundidos por las oleadas de nuevas tendencias cristianas, ya que solamente en el encontraremos el alimento necesario para nuestro espiritu. Ya no podemos confiar en lo que nos dice un lider de la iglesia, por eso debemos conocer mas la palabra de Dios para que nadie nos pueda engañar.

Anónimo dijo...

vientos de sabidurí han llegado,amén

warrior dijo...

haaaaa que bien, ese es el propósito de todo este dificl tiempo ha de servirnos para darnos perspectiva y estar mas conscientes no?

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